El vídeo es, cada vez más, el formato más utilizado para consumir contenido en niños, jóvenes y adultos. Y claro, también es nuestro favorito.

Hoy, por suerte, el vídeo es mucho más asequible y se pueden conseguir resultados realmente increíbles sin grandes presupuestos. Lo importante sigue siendo el contenido, saber contar una historia que ‘llegue’ al usuario y que resulte lo suficientemente interesante como para compartirlo con sus contactos.